Unión Europea exige a países en desarrollo más concesiones políticas, económicas y comerciales para suscribir al TiSA

tisa

Las filtraciones sobre el TISA revelan que la UE impone la doctrina del “haz lo que digo, no lo que hago”

Hoy se publicaron las exigencias que impone la Unión Europea a los países en desarrollo para suscribir al TISA, documentos que revelan el doble rasero aplicado por la UE, afirma la Internacional de Servicios Públicos. Mientras la Comisión intenta convencer a la opinión pública europea de que los servicios públicos europeos quedarán protegidos en los acuerdos comerciales, a los países en desarrollo les exige que socaven sus servicios públicos.

Resulta especialmente alarmante que la UE reclame a otros países negociadores la eliminación de los gobiernos locales y subnacionales de las exclusiones del espacio público —algo que limitaría drásticamente la capacidad de salvaguardar los servicios locales—. Dicha medida abriría los servicios suministrados a nivel local —como el agua, los residuos, la sanidad y la educación—, a las corporaciones multinacionales con ánimo de lucro. La UE es sede de algunas de las mayores operadoras privadas de servicios del mundo, que ya se aprovecharon de otros acuerdos comerciales para ampliar su dominio sobre los mercados y para proteger con uñas y dientes sus beneficios. Lo irónico es que muchas ciudades europeas han dado marcha atrás recientemente a las privatizaciones fracasadas como, por ejemplo, la remunicipalización del suministro de agua de París y Berlín —algo que el TISA impediría—.

 “Los países en desarrollo deben tener cuidado y no engañarse pensando que las declaraciones de la UE sobre la Europa social se aplican en su política exterior y comercial”, afirma la Secretaria General de la ISP, Rosa Pavanelli. “Parece que el modelo social europeo acaba en las fronteras de la UE y se transmuta en un brutal neocolonialismo a través de la política comercial hacia los países en desarrollo”.

“Además, la posición de la UE ignora el potencial peligro de exportar al mundo en desarrollo las agresivas políticas de privatización, que ya han demostrado ser la causa de inestabilidad social y política en muchos países de la UE”, mantiene Pavanelli.

No deja de sorprender que la UE exija a los países en desarrollo que limiten drásticamente su capacidad de regular los mercados financieros, cuando la propia UE aún no se ha recuperado de la última crisis financiera.

El mito de las excepciones a los servicios públicos

La última filtración sobre el TISA revela que la definición de servicios públicos acordada, es extremadamente limitada y carece del alcance adecuado. Las excepciones incluidas en materia de sanidad, medio ambiente y fiscal, —que los negociadores aseguran salvaguardarán el interés público—, tienen muy pocas probabilidades de ser efectivas, ya que son un calco de las excepciones generales de la OMC, que los gobiernos sólo han podido esgrimir con éxito en 44 intentos.

“Estos documentos revelan que la definición de servicios públicos de los negociadores comerciales de la UE está a años luz de lo que la gente, y muchos gobiernos de la UE, consideran servicios públicos: un bien común que debe ser protegido, no abierto a las corporaciones multinacionales con ánimo de lucro”, concluye Pavanelli.

La ISP y nuestros socios en el Movimiento Global Sindical están pidiendo a los líderes detener inmediatamente las negociaciones de TISA para garantizar que nuestros servicios públicos esenciales ya no se pongan en riesgo.

Fuente: http://www.world-psi.org/es/las-filtraciones-sobre-el-tisa-revelan-que-la-ue-impone-la-doctrina-del-haz-lo-que-digo-no-lo-que

Rueda de prensa de la Internacional de Servicios Públicos (IPS)

El lanzamiento de hoy de las demandas a los países en vías de desarrollo hecho por la Unión Europea en las negociaciones TISA pone de relieve el doble nivel de la UE. Mientras que la Comisión Europea trata de convencer al público europeo que su enfoque en los Acuerdos de Libre Comercio son para salvaguardar los servicios públicos europeos al mismo tiempo que exige que los servicios públicos de los países en desarrollo se vean socavados.

La mayor preocupación son las demandas de la UE para otros países que están negociando para que eliminen las márgenes de exclusión de los gobiernos sub-nacionales y locales que limite drásticamente la capacidad de salvaguardar los servicios locales. Tal medida podría abrir los servicios públicos prestados a nivel local, como el agua, los residuos, la salud y la educación a las corporaciones multinacionales. La UE es el hogar de algunos de los mayores operadores de servicios privados de todo el mundo que han utilizado otros acuerdos comerciales para ampliar su dominio del mercado y salvaguardar agresivamente sus beneficios. Irónicamente, muchas ciudades europeas han revertido recientemente privatizaciones fracasadas, como la remunicipalización de los suministros de agua de París y Berlín – un movimiento que tiende a limitar el TISA.

“Los países en desarrollo necesitan tener cuidado de que no se deje engañar pensando que las declaraciones de la UE sobre la Europa social se traducen en su política exterior y el comercio”, dijo la secretario general de la ISP, Rosa Pavanelli. “Parece que el modelo social europeo termina en la frontera de la UE y se transforma en brutal neocolonialismo cuando se trata de política comercial hacia los países en desarrollo.”

“Por otra parte, la posición de la UE ignora el peligro potencial de exportación de las políticas de privatización agresiva para el mundo en desarrollo, que ya han demostrado ser la causa de la inestabilidad social y política en muchos países de la UE”, dijo Pavanelli.

Sorprendentemente la UE está exigiendo que los países en desarrollo restrinjan drásticamente su capacidad para regular los mercados financieros; antes de que la UE se ha recuperado de la última crisis financiera.

El mito de excepciones de servicio público

La definición de los servicios públicos que se ha acordado en la última filtración TISA es muy estrecha y no proporciona un margen suficiente. Si bien hay algunas excepciones de salud, medio ambiente y fiscales, que los negociadores afirman salvaguardar el interés público, es poco probable que sea eficaz, ya que han sido copiados de excepciones generales de la OMC, que sólo se han utilizado con éxito por los gobiernos una vez en 44 intentos.

“Estos documentos muestran que la definición de los servicios públicos a los negociadores comerciales de la UE ‘es drásticamente fuera de contacto con la forma como la gente, y muchos gobiernos de la UE, miran los servicios públicos; como un bien común que debe ser protegido, no abierto para fines de lucro de las corporaciones multinacionales “, dijo Pavanelli.

Unión Europea exige a países en desarrollo más concesiones políticas, económicas y comerciales para suscribir acuerdo sobre comercio de servicios (TiSA). Aquí puede verlos:

 

Share Button

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *